Thursday, May 18, 2017

Nuevos detalles de lo que dijo la comisión sobre Medjugorje, proporcionados por uno de sus miembros


Desde que Francisco se pronunció sobre las presuntas apariciones de Medjugorje en la rueda de prensa durante el vuelo de regreso de Fátima a Roma y reveló algunos detalles de lo que al respecto había dicho la comisión internacional que creó Benedicto XVI en 2010 para que las estudira, han surgido algunos detalles de lo que dicha comisión dijo. Primero fue el periodista Andrea Tornielli el que publicó un artículo al respecto y ahora ha sido uno de sus miembros el que proporciona algunos nuevos detalles, aunque pequeños.

Se trata del P. Salvatore Perrella, tal vez el más mediático de dicha comisión, quien ha concedido una entrevista a Cindy Wooden de Catholic News Service, agencia de prensa de los obispos estadounidenses, la cual publica un artículo basado en dicha entrevista, May-18-2017.

Esta es la traducción al español de dicho artículo hecha por Secretum Meum Mihi.

Prudencia, preocupación pastoral, guió comision sobre Medjugorje, dice miembro

por Cindy Wooden | Catholic News Service

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) - Si la Iglesia Católica reconoce como “dignas de credibilidad” sólo las iniciales presuntas apariciones de María en Medjugorje, sería la primera vez que la iglesia distinguiría entre fases de un solo evento, pero también reconocería que los seres humanos y una serie de factores que complican están involucrados, dijo un experto teólogo en Mariología.

El Servita, padre Salvatore Perrella, presidente del Pontificio Instituto Marianum y miembro de la comisión establecida para estudiar el caso de Medjugorje por el ahora emérito Papa Benedicto XVI, dijo que aunque el Papa Francisco aún no ha hecho pronunciamiento formal sobre las supuestas apariciones, “pensó que era una buena idea despejar algo de la niebla”.

Las declaraciones del Papa a los periodistas el 13 de mayo en su vuelo de Portugal a Roma “fueron una sorpresa, pero él dijo la verdad”, dijo el padre Perrella a Catholic News Service el 18 de mayo. “Durante cuatro años, la comisión establecida por el Papa Benedicto, investigó, interrogó, escuchó, estudió y debatió este fenómeno de las presuntas apariciones de María” en un pequeño pueblo de Bosnia-Herzegovina.

“La comisión no hizo un pronunciamiento definitivo”, dijo, pero al discutir las apariciones que supuestamente comenzaron el 24 de junio de 1981 y continúan hoy, la comisión optó por distinguir entre lo que ocurrió en los primeros 10 días y lo que ocurrió en las tres décadas posteriores.

“La comisión sostiene como creíbles las primeras apariciones”, dijo. “Después, las cosas se volvieron un poco más complicadas”.

Como miembro de la comisión papal, el padre Perrella dijo que no podía discutir los detalles específicos que el Papa Francisco todavía no había revelado a los medios de comunicación. Pero no se opuso a la sugerencia de que uno de los factores que complicaron fue la tensión existente en la parroquia de Medjugorje entre los franciscanos asignados allí y el obispo local. En algunos de los supuestos mensajes, María se puso del lado de los franciscanos.

Además de cardenales, obispos y teólogos, la comisión papal también incluyó a varios expertos en psicología y psiquiatría, un componente recomendado de cualquier investigación oficial de presuntas apariciones. Una serie de factores humanos y la presión externa —no sólo la enfermedad mental — pueden desempeñar un papel en el extravío de los presuntos visionarios.

Así como Jesús escogió a hombres, no santos, para ser sus apóstoles, Dios no elige a santos para ser visionarios, dijo el Padre Perrella. Los apóstoles fueron llamados a crecer en fe y santidad y convertirse en santos, tal como los visionarios son llamados a la conversión y a seguir el Evangelio más cerca cada día , dijo.

La evaluación de las supuestas apariciones por parte de la Iglesia Católica las ve como “un don de Dios y un signo de la presencia de Dios en cierto tiempo, en cierto lugar y en ciertos videntes”, dijo el Padre Perrella. “La madre de Jesús que aparece, si es real, como dice el Papa, no añade y no puede añadir nada a la revelación de Cristo, pero recuerda a la gente y la llama de vuelta al Evangelio”.

Los mensajes auténticos son “simples y en línea con el Evangelio”, dijo. Si son “banales, superficiales” no pueden ser verdaderamente de Dios.

El padre Perrella dijo nuevamente que no podía discutir detalles sobre Medjugorje, pero dijo que las dudas que el Papa Francisco expresó el 13 de Mayo sobre una María presentándose como “un operador de telégrafos que envía un mensaje todos los días en un momento determinado” muestran su escepticismo sobre una supuesta aparición en la que María es “verborreica”.

A lo largo de la historia, dijo el Servita, la iglesia ha reaccionado a informes de apariciones con extrema cautela e incluso “dolorosa reserva”, pero su primera obligación es proteger la integridad de la fe y defender la verdad de que no se necesitan mensajes o revelaciones para completar lo que Cristo reveló.

La comisión de Medjugorje recomendó también que el Papa Francisco levante la prohibición de peregrinaciones oficiales diocesanas y parroquiales a Medjugorje y que designe la iglesia parroquial de Santiago como un santuario pontificio con vigilancia del Vaticano.

Tales decisiones serían “una elección pastoral inteligente”, dijo el Padre Perrella, y podrían hacerse si la Iglesia reconoce oficialmente o no las apariciones como “dignas de credibilidad”. Permitir peregrinaciones y designar la iglesia como un santuario sería un reconocimiento de la oración, de la devoción y de la conversión de millones de personas que se han experimentado en Medjugorje.

Al mismo tiempo, dijo, ello aseguraría que “un pastor y no una agencia de viajes” esté a cargo de lo que sucede allí.

Las presuntas apariciones de María han sido reportadas desde los primeros días del Cristianismo, dijo, y mucho antes de que la iglesia se “preocupara con documentar e investigar” si una aparición era verdadera, dejaba pasar el tiempo. Y si la devoción continuaba, se construía una iglesia o un santuario.